NUESTRA EMPRESA
Los Números del Liderazgo
Historia
La Virginia nace en 1915 como un emprendimiento familiar, pero con el empuje y decisión de las grandes empresas, en unas pequeñas instalaciones de la ciudad de Rosario, Argentina.

A partir de 1940 pone en práctica su expansión geográfica guiada por un plan estratégico de distribución, consistente en la multiplicación del número de sucursales, que hoy se emplazan en prácticamente toda la Argentina.

Su firme visión de largo plazo, evidenciada por una constante inversión en tecnología e innovación y por el fortalecimiento de su relación con proveedores, clientes y empleados, ha convertido aquel pequeño emprendimiento inicial en una empresa líder a nivel nacional, con una consolidación regional y proyección mundial.

Capacidad Tecnológica y Orientación al Consumidor
La Virginia invierte constantemente en equipamiento y tecnología de última generación, investigación y desarrollo y mejora de sus procesos productivos. Sus productos son elaborados bajo Normas BPM (Buenas Prácticas de Manufactura).

Respondiendo a las exigencias del mercado y a las tendencias mundiales, Cafés La Virginia S.A. sustenta su crecimiento sobre la base del lanzamiento de nuevos productos y la renovación de envases. Realizando investigaciones permanentes, estudia y analiza mercados, tanto nacionales como internacionales, para enfocarse a las nuevas tendencias y necesidades de los consumidores. Como consecuencia de esta política, La Virginia es hoy no sólo una marca líder, sino también una empresa confiable en la relación que mantiene con clientes y consumidores.

Desde y Hacia el Mundo
La experiencia lograda en casi un siglo de activa búsqueda a nivel mundial de sus fuentes de abastecimiento, sumado a estrictos controles de calidad, contribuyen notoriamente a la excelencia perseguida por la empresa desde el comienzo mismo del proceso de elaboración.

La Virginia cuenta en la actualidad con proveedores de materias primas e insumos en más de 20 países.

Al igual que en el mercado interno, su espíritu comercial en el exterior apunta a crear y fortalecer sociedades de largo plazo. Para ello, cuenta con distintos formatos de negocio que van desde acuerdos de representación y distribución a nivel país o región, hasta dos empresas de su propiedad en Uruguay, a través de las cuales distribuye sus productos.